miércoles, 4 de mayo de 2011

Niños prodigios. De Beethoven a Shuan Hern Lee

A la pregunta: ¿cómo es posible que un niño/a con cuatro años de edad sepa tocar el piano magníficamente? O aquella otra frase: esa persona tiene un don divino para la pintura, para la música o la literatura. Esta premisa es la base de la novela “Cera de Babilonia”. A través de los personajes que la integran y el argumento del libro, se le da una respuesta original y atractiva al secreto de los dones.





3 comentarios:

louri dijo...

Muy buen aporte Salvador.Enhorabuena por la segunda edición de la novela.

Anónimo dijo...

Soy una apasionada de la lectura.Me interesan muchos temas,así que leo libros de distintos géneros.He de decirte que tu novela me ha parecido original y que a mi hijo le ha encantado.¿Piensas escribir una segunda parte? Porque el tema se presta a ello.

Salvador Ortiz dijo...

En la actualidad estoy inmerso en la planificación de la segunda novela, que será de temática distinta a Cera de Babilonia. Estoy desarrollando una nueva historia: original y sorprendente que no va a dejar indiferente a nadie. Os lo aseguro.

Es cierto que, entre mis planes de futuro, está continuar con la saga de Cera de Babilonia: personajes nuevos, situaciones inesperadas, etc. Todo cobrará vida en nuevos libros.

Agradezco mucho vuestro interés y, sobre todo, que hayáis disfrutado con la lectura de la novela.

Un saludo. Salvador Ortiz.